
Desde muy pequeña, mi madre me llevaba a una casa, donde ella ayudaba como cocinera de los Señores De Borca. Al empezar el colegio, solo me llevaba algún domingo que otro. Los Domingos era el día en que mi madre aparte de ayudar a la comida a los señores, amasaba Pan para dejarlo fermentar y así tenerlo preparado para los siguientes días. Los Señores me tenían un cariño especial, ya que yo tenia casi la misma edad que sus hijos, y mientras mi madre hacia en la cocina, yo jugaba con ellos por los lugares de la casa. Yo siempre me había fijado en uno de ellos en especial, se llama Jaime , teníamos casi la misma edad y muchas cosas en común , nos gustaba jugar mucho juntos, corriendo y escondiéndonos por los olivares que pretendía la casa, nos reímos mucho he incluso hicimos mil y unas gamberradas en las cuales terminábamos con broncas… pero eso era lo de menos,. A mediados que los años iban pasando, yo iba cada vez menos a la casa de los Señores, y a veces echaba de menos los juegos con el….Luego me entere que el se fue a Londres a estudiar, allí se quedo varios años. Mi vida iba avanzando y a veces solo iba algún que otro Domingo a ayudar a mi madre a amasar pan, para el día siguiente.Uno de esos Domingo…mi madre no se encontraba muy bien, con lo cual, le dije que se quedara en casa y descansara, que iría yo para preparar algo y amasan el pan. Llegue a la casa y al salir del coche, a lo lejos, pude observa como alguien montaba a caballo…Eso lo hacia el Señor cada Sábado. Según mi madre, al señor, le gustaba levantarse muy temprano para cabalgar un rato, y los domingos salían de caza, cosa que me extraño, al ver que no era Sábado.

Llegue a la cocina, y me puse manos a la obra, prepare la comida, he hice las masas para el Pan, dejando, un par de ellos en el horno, para que pudieran tenerlos en el día. Tras unas horas, ya estaba todo preparado, y esperando a sacar el pan del horno. Percibí a alguien que entraba en la casa, la voz de un hombre.
-Que bien huele!!!...y yo con el hambre que traigo!!!
Escuche que mientras lo decía, se acercaba mas a la cocina.
-A ver mi cocinera preferida que ha preparado hoy para comer?.. por que me lo como todo, y mas con lo bien que huele!!!
Me di la vuelta, para ver quien entraba, y allí lo vi.…mirando fijamente ,pero avanzando el paso, sorprendido. Yo lo reconocí al instante, no supe como reaccionar y me quede inmóvil y sorprendida.
-Aina…? …-Hola Jaime.! …Los dos nos quedemos paralizados, con una sonrisa en los labios, que apenas nos dejaba gesticular palabras. Mirándonos fijamente a los ojos.
-Vaya, esperaba encontrarme a tu madre y darle la sorpresa a ella, pero, por lo tanto, la sorpresa a sido par a mí.
-Si, mi madre no ha podido venir hoy, se encontraba algo cansada, así que he venido yo en su lugar.
-Pero esta bien?....nada grave?
-No, no…nada grave, tan solo un poco cansada, ya sabes, se nos hacen mayores y es lo normal.
Bien,…pues si es así, bien… me alegro que no se a mas…
Hubo unos segundo de silencios, sin aparta la mirada el uno del otro,…al instante, soltemos los dos unas risas algo interrumpidas y tímidas.
-Bueno y tu que tal?...Que tal por Londres?
Bien, bien…termine mi carrera y ya estoy de vuelta.
-y tu?...tu que tal?...no has cambiado, sigues con tu bonita sonrisa.

En ese mismo momento, sono el horno, avisando que el pan ya estaba listo para sacar.
-Disculpa Jaime, tengo que sacar el pan , o se quemara.
-Claro, déjame, yo te ayudo!!...
He seguidamente, fue directo al horno del pan, cogio unos paños y abrió para sacarlos. Yo lo observaba, apreciaba el cambio que tras los años pasados. Era un hombre atractivo, complexión grande, su sonrisa continua, me hizo recordar aquellos años que pasábamos jugando, entre risas y muchas historias vividas.
-Espera te ayudo, que se caerán.
-No…voy bien.
Pero en ese momento, unos de los panes se movió con tan mal fin, que justo dio a parar a un tarro de harina que había en un estante a su derecha, el cual cayo encima nuestro, cubriéndonos de harina casi por total…Nos quedemos sorprendido por todo lo que paso, en unos segundos…todo quedo lleno de harina, nos miremos el uno al otro…impregnados en harina, cara, ropas, manos….Y empecemos a reinos como niños…
_Te has hecho mal? Te has quemado?...y entre carcajadas me respondió.
-No…No, pero fíjate, acabo de llegar y ya la estamos liando, menos mal que mis padres están fuera este fin de semana., por que si mi madre ve esto, menuda bronca nos caería..
Es verdad…jajjaja….siempre la lías, y luego lo pago yo…
-vale!!...los dos!!!...me dijo sonriente….te has visto la cara?...
-no pero supongo que estaré monisima toda llena de harina.
-pues si, la verdad.
Yo me sacudía la ropa, mientras el se acerco a mi, cojio mi rostro por la barbilla, y me miro a los ojos. Con una bayeta, me iba limpiando el rostro de harina a la vez susurraba,
-Tan preciosa como siempre Aina, tienes unos ojos que siempre me deleitaron.
Inmediatamente, me puse nerviosa y le dije que tenía que irme.
-Pero como vas a irte a si?....si estas toda llena de harina?.
-no importa, cuando llegue a casa me doy una ducha y me cambio de ropas.
-como desees Aina, me alegro haberte encontrado aquí, me ha hecho mucha ilusión verte, ha sido una grata sorpresa,
-lo mismo digo Jaime, además me alegro que hayas vuelto…
Volvimos a mirarnos a los ojos, y sin más me dio un beso en la mejilla.
-Nos vemos pronto cielo.
Llegue a casa, mi madre dormía, así que fui directamente a la ducha. Mientras el agua corría por mi cuerpo, mis ojos se cerraban recordando lo ocurrido, sonriendo al hecho, no me podía quitar la imagen de Jaime de mi cabeza, hasta que en un momento que mi piel se erizaba. Me encontraba asediada, necesitaba saber que es lo que me pasaba con el.
Los siguientes Domingos, fui a ayudar a mi madre a la casa, así, que siempre lo veía. El siempre estaba de un lado para otro, con su padre de cacería, o con sus amigos,…pero antes de iniciar el día, siempre entraba en la cocina para saludarnos y desayunar con nosotras, eran ratos agradables, llenos de risas, y de miradas cómplices e insinuadas. Cada vez me llenaba más su presencia, y cuando se iba, lo echaba de menos. Casualmente…entre semana, mi madre me contó que los padres de Jaime, estarían fuera durante dos semanas, y me pidió el favor que si los domingos podría ir yo en su lugar, lo cual conteste, que si …no que habría ningún problema….
Así que llego ese día, me dispuse a hacer el pan, saque todos lo ingredientes y empecé a amasar…en esos momentos, la casa estaba en silencio, no sabia si el podía estar, pero si que pensé en el.
Buenos Días!!!- Era el, mi cuerpo se estremeció, eche la mirada hacia atrás y le di los buenos días..
-Estas sola?...y tu madre?
-No ha venido, como solo había que hacer pan, me pidió el favor de que se lo hiciera yo.
El se sentó justo encima de la mesa donde yo amasaba el pan, mirando fijamente mis manos.
-Me gusta como amasas…me dijo, cojio una de mis manos y se la quedo mirando.
-Tienes unas manos maravillosas, luego me miro a los ojos, rozándome la barbilla, giro mi rostro al suyo.
-Estas preciosa Aina,.. Seguidamente se dirigió a los fogones, cogio la cafetera donde yo a primera hora, me había hecho mi café, aun estaba caliente y se sirvió uno.
-Esta caliente, te apetece uno?.
-No, acabo de tomarlo, gracias Jaime…tomo una taza y volvió a sentarse justo donde antes,
-Te molesto?
-No para nada, solo que puede mancharte, como la otra vez…y reímos los dos.
-Como así?....metió un dedo en la masa y me lo restregó en la nariz.
-Quieres estarte quieto? O terminaremos mal…
-Por que?. Si estas muy graciosa!!
-Y tu eres muy gracioso!
-Ya…ya me conoces, siempre de bromas, volvimos a reinos los dos.
-Por que no me enseñas a amasar el pan.?
-jajjajajaja….por que no es lo tuyo, le respondí,
-Y tu que sabes? …quizás se me de mejor que a ti,
-Me retas?..Bien!...pues toma!...le di un poco de masa que tenia aparte para otro.
-El lo cojio de una forma y empezó a amasar incrustándose las masa por sus dedos sin que se la pudiera retira.
-jajjajjaja…lo ves.?
-Tienes que ir echando la harina mientras amasas…. Así no se te pegara en las manos.
-Mira se hace así…
-El me miraba….guíame con tus manos por fa…me dijo.
-Se levanto de la mesa y se incorporo justo detrás de mi, rozando mis manos…juntándolas….amasando los dos a la vez…
-Los dos callados…amasando dócilmente, despacio.
-Note su cuerpo junto al mío, su respiración, su olor.
-Mi corazón latía fuerte, y el seguía en silencio,
Se acerco a mi nuca.

-Hueles muy bien….me susurro. Percibiendo como su mejilla se aposentaba en la mía.
-Me gusta amasar pan…volvió a susurra…
-En un segundo de mas, note sus labios cerca de los míos…presenciado su aliento calido, mis labios se escarnecían de deseo…El los aproximo mas, palpándolos por completos, entre abiertos…apreciando mas su calido aliento..jugando con los míos…iniciando una suave caricia, uno roce, fundiéndonos, sin apenas juntar, suspirando ese deseo, ahondarlo, compartiendo respiraciones, acompasadas, a un mismo tiempo. Quemando insinuaciones, brotadas de ganas, de ansias…

Su lengua, surgiendo dulcemente…acariciando mis labios deseosos a esa humedad…tentando a mi lengua a que brote sumisa a sus juegos. Hurgando y indagado mis libidinosas aguas, que brotaban a mis ganas de el. Juntemos nuestros labios… vigorosamente, enredando nuestras lenguas, vivas y cargadas de avaricias… relamiéndonos cada rincón de nuestras bocas.

Consumiéndonos en un beso apasionado… extasiado…. colmado nuestra sed…nuestras ganas…Saciando cada segundo, mordiendo nuestros labios con lujurias, manando del uno al otro, calidos jugos, fusionando calor, deseo, pasión.
Cogiendo mi cuerpo dócilmente, posándolo en la mesa…
















































